S iempre es una maravilla ir a una isla. Estar rodeado del mar por todas partes es una agradable sensacion. El pasado Febrero estuve en la Isla de Formentera. Hacia tiempo que no estaba en las Baleares y era la primera vez que pisaba Formentera. Se llega en barco desde Ibiza y es una isla muy diferente a las otras en las que he estado, o al menos en febrero lo es. El mar es alucinante, siempre turquesa y las playas  de arena fina y rubia para quedarse todo el dia. Es un sitio muy tranquilo y familiar. Todo esta cerca y la gente es acogedora y amable. Se hace extraño el pasar de un extremo a otro de la isla en poco tiempo, por que al no ser muy grande (salvo por Cabrera es la menor de las Baleares) todo esta a mano. La artitectura es muy particular, con blancos y encalados de diseño.